miércoles, 20 de enero de 2010

PARQUE NACIONAL DE ETOSHA










Etosha es un Parque Nacional situado en el norte de Namibia. Que ocupa una extensión de 25.000 Has. En su día, antes de que lo fueran menguando poco a poco era el Parque Nacional más grande del mundo con 100.000 Has. Aun así habiéndolo dividido por cuatro se ven un montón de animales salvajes.
En este parque hemos pasado dos días viendo de todo: jirafas, chacales, rinocerontes, orix, cebras, ñus, otros antílopes y… ¡1 león y 2 leonas!.
La primera noche dormimos en un camping y nos fuimos a un laguito donde se puede ver a los animales cuando van a beber. No hay más que un murete de medio metro de altura y unos banquitos para sentarse. Allá que nos fuimos Ignacio y yo prismáticos en mano y cargados de paciencia y lo primero que vimos fue a una jirafa muy a lo lejos. Su comportamiento es curioso: caminan unos 2 o 3 pasos y se paran como 5 minutos a mirar a su alrededor para asegurarse de que no hay ningún animal peligroso, luego otros 2 o 3 pasitos y así hasta que tras más de una hora llegó al laguito. Para beber tienen que doblar las patas y resultan muy patosas pues son tan largas que les cuesta ponerse a ras de suelo… Vemos también un montón de chacales que de hecho se cuelan en el camping y andan como Perico por su casa. Vemos también unos pajarillos tejedores muy graciosos que tienen unos nidos súper bien hechos. A todo esto el resto del grupo se cansa de esperar y se va., pero Ignacio y yo seguimos como 2 buenos “jartibles” a ver si viene algún otro animal y ¡aparecen 2 rinocerontes!. Ya los habíamos visto en Nepal pero aquí son algo diferentes y los vemos bañarse… Yo, que llevaba puestas unas gafas (de graduación reciente) de repente veo acercarse ¡¡¡a un león!!! Y empiezo a gritar ¡un león, un león! Pero la cosa no acaba aquí sino que el león se esconde detrás de unos matorrales al acecho de alguna presa y mientras llegan 2 leonas que se ponen a beber del laguito. Se genera una situación de tensión en la cual, cuatro animales súper poderosos se encuentran en una zona lo suficientemente pequeña como para sentirse incómodos. Pero no hay más remedio que beber. Las leonas miran con hambre a los rinos pensándose si atacar o no, mientras que los rinocerontes no les quitan ojo como diciendo: “Como os arranquéis vamos a tener una peleíta”. Y es que las leonas tienen que estar muy hambrientas para meterse a cazar una presa tan grande y que les daría mucho trabajo… A todo esto nosotros detrás del murete de medio metro y nos damos cuenta de que la valla no está electrificada… me entra un poco de miedecito porque dicen que una vez un león se comió a un alemán… (no sé porqué pero siempre son los alemanes los que caen en este tipo de circunstancias… “crreo que puedo aserrrcarrrme un poco mass a loss leoneesss”… …¡Vaya,… pues no podías; Hans!)
Empieza a llover y ya por hoy no vemos nada más. Pero lo peor es que con tanta agua que cae se forman charcos por todos lados y los animales se dispersan y se hacen más difíciles de ver. Ya no tienen que buscar el agua en las charcas permanentes (que es donde estamos nosotros) que son más peligrosas pues es donde los herbívoros buscan agua y donde los carnívoros encuentran agua y comida.

2 comentarios:

Natalia dijo...

jajajajaajaaaaa
qué bueno lo del alemán!
como efectivamente, sois unos jaritibles, seguro que os estais "jartando" de ver animalitos...

veronicaruizmartin dijo...

Risas a parte (todavia me estoy riendo), yo he visto en youtube al Hans ese, y juro que es verdad que se lo come. No he visto cosa mas espantosa, pero es que el tío tenía una luces...