lunes, 18 de enero de 2010

NOCHEBUENA ACAMPADOS EN UNA ROCA Y NAVIDAD EN LA COSTA DE NAMIBIA






Muchos nos habéis preguntado que cómo hemos pasado estas Navidades. Pues la verdad que bien acompañados, pues hemos tenido muy buena suerte en general con nuestros compañeros de viaje y el ambiente ha sido muy divertido. Hemos compartido muchos momentos especiales y nos hemos reído mucho.
La Nochebuena la pasamos acampados en una zona del desierto de Namibia cerca ya de la playa en una gran roca que contrasta con el entorno llano y arenoso. Pasamos la tarde jugando al cricket, sobre todo Ignacio al que le decían que tenía una habilidad natural al lanzar la bola y le pusieron el sobrenombre de “Iggi Express”. Como de costumbre en el viaje, hicimos un fuego de campamento por la noche con barbacoa incluida. Así pues cenamos todo el grupo alrededor del fuego. Lo único navideño que teníamos era un arbolito de Navidad que compramos en un supermercado… así que ni jamón, ni polvorones… eso sí el entorno muy bonito y el cielo rebosante de estrellas.
Al día siguiente pasamos la Navidad en Suakopmund. Es muy bonito porque hay un gran desierto de arena (esta vez blanca) que viene del mar. Como dice Ignacio, es la idea de desierto que todos tenemos en la cabeza. Es un desierto de arena blanca con dunas y dunas que nunca se acaban, es infinito… Durante el día fuimos a este nuevo desierto en Quad. Bueno, mejor dicho fue Ignacio porque yo fui incapaz de manejar el dichoso quad y mientras Ignacio se partía de risa hasta el punto de tirarse al suelo viendo cómo me chocaba con los neumáticos del parking, el guía se desesperaba hasta que me cogió y me montó en su quad porque todo el grupo ya se había ido y yo era la última… Fue patético porque era la primera vez en mi vida que me sentía tan torpe intentando manejar un aparato que en teoría no es tan complicado. Y además no conseguí ni manejar uno automático que no tenía ni que cambiar de marchas…Había incluso niños conduciéndolos pero el caso es que cuando yo quería girar para la izquierda giraba, pero para la derecha… un desastre. El caso es que me lo tome a risa así que, lo confieso: ¡soy incapaz de conducir un quad!. En cambio Ignacio estuvo haciendo el locuno por las dunas, lo que traducido a la jerga surfera es que estuvo literalmente haciendo “reentrings” en las crestas de las dunas y llego con una sonrisa de oreja a oreja diciendo que había sido increible... Por la noche fuimos todo el grupo a un restaurante y cenamos pescado que ya teníamos ganas.

6 comentarios:

Rocío Monedero dijo...

bueno por fin puedo hablar con vosotros . no sé que pasaba pero la cabrona de la máquina no me dejaba entrar. Muchisimos besos. tengo toda la oficina tapizada de fotos vuestras jugando con leones, pingúinos, escorpiones...

Natalia dijo...

me encantan las fotos!

hispi cuidado con el malaguita, que como se enganche a los quads lo veo por los pinares todos los fines de semana dándolo todo....

besitos!

Alejandro Naranjo dijo...

os sigo todos los dias---vaya experiencia dios mio--que envidia-Oye y lo contais que ni para libro...ya espero la proxima entrega. un beso a los dos y ÍTACA ÍTACA!!!!!!!

veronicaruizmartin dijo...

Hubiera pagado por verte tirada por las dunas como las rastrojas, je, je

MARCOS A. dijo...

que bueno todo me teneis maravillado esto es una pasada algun dia me escapare como vosotros y os raptare a uno de los 2 como guia me encanta todo lo que estais viendo!!

mariamon dijo...

Vaya, tiene buena pinta pasar las navidades de esa forma, nosotros fue con jamon y polvorones, pero no se que prefiero Kesos Mari