miércoles, 25 de noviembre de 2009

BENARES INTENSA








La entrada en la India es un poco bestia. Cruzamos por frontera terrestre desde el Nepal y nada más cruzar, se nota la diferencia. Si el Nepal era caótico la India lo es más, si era sucio, la India más, si la gente quiere engañarte, en la india más, etc. Vamos bajando hacia el sur para llegar a Benarés por la noche. Entre tren y autobús pasamos el día hasta que por fin a las 10 de la noche llegamos un poco cansados. Nada más bajar del tren nos cruzamos con una vaca inmensa que va circulando por la estación del tren sorteando pasajeros, maletas y “habitantes de la estación”. En todas las estaciones de tren indias hemos observado dos cosas; 1º que huelen a pipí que tumba y 2º que hay mucha gente que vive literalmente allí.
Por muchos sitios que hayas estado en el mundo, la India siempre te va a sorprender, no es nada como lo que ya hayas visto; siempre es mucho más intenso. La ciudad de Benarés es la cuidad a donde los indios de religión hindú van a morir para ser incinerados a orillas del Ganges, el río sagrado y de esta forma alcanzar el Nirvana. Hay montones de crematorios a lo largo del rio y están funcionando las 24 horas del día. Es común estar paseando por la calle y cruzarse con una procesión fúnebre que lleva un cuerpo a la orilla del rio, solo van hombres porque dicen que las mujeres son de corazón blando y al llorar la muerte disturban al muerto en su viaje. Hay casos en los que no es necesaria la cremación y el enterramiento es más barato (porque la leña para encender la pira es cara y se necesitan unas 4 horas para quemar un cuerpo). En estos casos lo que se hace es que se le ata un piedra al cuerpo y se tira al río. Estos casos pueden ser la muerte por mordedura de cobra, los niños menores de 10 años, las mujeres embarazadas, los santones…
Cada paseo por Benarés es una experiencia única, tienes que ir mirando para todos lados porque están pasando miles de cosas en 360 grados a tu alrededor y eso las 24 horas del día.
En la India conviene que tengas muy claro lo que quieres porque si no te van a liar. Benarés es una ciudad tan turística como mentirosa. El pillaje aquí alcanza su máximo apogeo. Todo el mundo te miente, creo que incluso ya por vicio. No te dejan hacer ni un solo movimiento sin atosigarte e intentar enterarse de todos tus planes para ver cómo sacarte dinero. Al principio resulta incluso gracioso ver las artimañas que se inventan, pero al final cansa. Te tratan como si fueses tonto y abusan tanto que al final de tanto tirar rompen la cuerda y… ya tu trato con ellos no es el mismo. Pero como en todos lados siempre hay alguien que te sorprende porque tiene buen corazón. Resaltar a Benergy, un trabajador del hotel que nos acogió muy bien y a un vendedor que no nos acepto 2 rupias para su hijo (3 céntimos de euro) para educar a su hijo a ganarse el dinero trabajando.

2 comentarios:

Natalia dijo...

preciosas fotos!!!
me imagino que las estareis haciendo los dos....

Cathan Dursselev dijo...

La India es absolutamente increible... no hay palabras ni fotos, ni videos que puedan definir lo que se siente en ese país. Esa parte de vivir en las estaciones, en la calle... es así, pero increible del todo.....