sábado, 28 de agosto de 2010

BIENVENIDOS AL REINO DE TONGA










Tonga es un pequeño país de la Polinesia, difícil de encontrar en el mapa, incluso sabiendo por donde cae. Tiene unas 170 islas (algunas están en la frontera de ser consideradas como tales) y menos de 50 están habitadas. En el país viven unas 100.000 personas y fuera de él otras 100.000. Es de los pocos sitios del Pacífico (y del mundo) que nunca ha sido conquistado y tienen un rey que se pasea en bicicleta por la isla y una reina que vuela en Air New Zealand con nosotros. El límite de velocidad en todo el reino es de ¡40 km por hora! excepto en la isla principal en la carretera que va hacia el aeropuerto donde es de 65km/h

La gente es encantadora y enorme (dos rasgos típicos polinesios) y son una sociedad sencilla y feliz. Son constitucionalmente cristianos, hasta tal punto que los domingos no abren ni las gasolineras y TODO el mundo se viste con lo mejor que tiene y se va a misa. Los hombres de chaqueta, corbata, falda negra con sobrefalda de tela de saco y chanclas y las mujeres con vestidos tradicionales, normalmente negros y cinturones con chorreras de esparto. La misa es un auténtico espectáculo folclórico por los atuendos y por los coros. En la polinesia son típicos los cantos polifónicos y por lo general, lo hacen estupendamente. Dentro de la Iglesia, todo el mundo participando y con esos corpachones, consiguen hacer temblar las paredes y dejar sin habla a los turistas. Es una experiencia preciosa.

Pero realmente fue, una vez más el surf y sobretodo la posibilidad de otra experiencia preciosa lo que nos ha traído hasta aquí. Tonga es de los pocos países del mundo en el que es posible nadar con ballenas e Hispana y yo lo hicimos. Ha sido otra vez, de esas experiencias increíbles que no olvidaremos en la vida. De junio a octubre, año tras año suben desde la Antártida las ballenas jorobadas para dar a luz y criar a sus recién nacidos o para aparearse. Es un viaje poco apetecible, porque aunque se alejen del invierno antártico y suban a unas aguas tranquilas y templadas, pasan todos esos meses prácticamente sin comer. Por supuesto se han preparado previamente y vienen cebadas de kril (gamba de los océanos glaciales con altísimo poder nutritivo). El hecho es que cuando vuelven hacia el sur han perdido un tercio de su peso, que en estos animales puede suponer hasta 10.000 kilos perdidos. Parece mentira que las madres, incluso sin comer, son capaces de producir hasta 600 litros de leche diarios que se devora un tragón que gana unos 50 kg de peso al día. ¡Todo es grande!





El rato en el agua fue corto pero intenso, estuvimos con una madre y su hijo un ratito en una zona de unos 15 m de profundidad y mucha visibilidad. Las ballenas estaban tranquilas con las cabezas hacia abajo cerca del fondo y las colas hacia arriba, cerca de la superficie, llenando casi todo el espacio disponible. A veces nadaban un poco y nos hacían perseguirlas. Fue una preciosidad acercarse a su mundo desde el agua y ver de cerca un poquito de su vida. De vuelta en el barco empezaron a hacer alardes de fuerza y tamaño, asomando la cabeza el pequeño y sacudiendo fuertemente la cola la madre, montando un “pollo” espectacular. Otra vez nos quedamos con ganas de más.

3 comentarios:

Marcos A. dijo...

sin comentarios :-)

Tere dijo...

chicos,a nosotros and family se nos terminaron las vacas...de 1 mesesito y ya a la dura realidad, pero tambien he podido ponerme al dia de vuestras aventuras y solo deciros que estais muy requeteguapos en las ultimas fotos (me creere ese algo especial de las islas,jejeje)porque palabras no hay para expresar los sentimientos al leer y ver los lugares.
besitos y cuidaros mucho

veronicaruizmartin dijo...

¿no es ahí donde Francia hizo unas pruebas nucleares hace unos años?...