martes, 24 de agosto de 2010

NUEVA ZELANDA MÁGICA. DOS TESOROS EN UN DÍA












La despedida de Nueva Zelanda, no ha podido ser mejor. La isla sur nos tenía preparados dos tesoros para el último día. El primero fue encontrar (gracias a unas indicaciones de unos alemanes) unas aguas termales en una zona de montaña a la vera de un río. El río bajaba casi congelado y el manantial emergía casi hirviendo. Cuando llegamos allí nos encontramos que ya estaba hecho el trabajo duro. Con piedras habían hecho varias piscinas cada una con una temperatura. Al llegar nos cruzamos con un grupo de jubilados que se iba y para despedirse se metían en el gélido río… ¡ole sus castas!

Hispana y yo estuvimos un buen rato disfrutando del baño y del paisaje antes de encaminarnos a Kaikoura para el segundo tesoro del día. Kaikoura es un pueblo de la costa oeste en el que muy cerca hay una enorme fosa submarina. Eso hace que allí haya una colonia permanente de cachalotes (que se alimentan de los calamares gigantes que viven en las grandes profundidades), además de focas, delfines y algunos pingüinos. No tuvimos tiempo para salir a ver los cachalotes (algo precioso que yo había hecho en la visita anterior) pero yo tenía un as en la manga. Los mismos alemanes que nos dijeron lo de las aguas termales me habían dicho un secretillo precioso cerca de Kaikoura.

Resulta que a unos 20 km al norte hay una colonia de focas en una playa donde además desemboca un río. La playa está llena de focas por todos lados pero no se ven focas pequeñas. Remontando un poco el río tierra adentro te encuentras con una cascada de unos 15 metros que ha formado una piscina de otros 15 o 20 m de diámetro. Nada más llegar, miras a la caída de agua pero cuando bajas la vista, ves que en la piscina hay no menos de 30 focas pequeñas jugando, dando saltos y pasándolo en grande. ¡Ahí estaban las foquitas! Al momento de que ellas te ven les empieza a picar la curiosidad hasta que se acercan a olerte. Son como cachorritos de perro acuático; simpatiquísimas. La situación es tan mágica y además estamos Hispana y yo solos, que nos cuesta horrores irnos de allí y solo lo conseguimos mirando el reloj y dándonos cuenta que tememos otro avión que coger…

1 comentarios:

veronicaruizmartin dijo...

¡que chulo! Al final cuando volvais a España so os va a hacer de un aburrido...