martes, 13 de julio de 2010

PN SHARK BAY











Shark Bay es, una vez más otro de esos lugares preciosos del mundo, Patrimonio de la Humanidad al que sin duda, haremos lo posible por volver. Consiste en un doble cabo alargado de tierra paralelo a la costa (como dos percebes) que forma una doble bahía increíble y en la que en algunos puntos ves el agua a ambos lados de la carretera.

Lo más interesante de la zona es que por los vientos predominantes, la escasez de lluvia y la poca profundidad, hacen que las aguas sean súper salinas, generando unos ecosistemas insólitos. A pesar de su temible nombre no vimos a ningún tiburón (a pesar de que incluso desde algunos miradores de los acantilados se pueden ver sus siluetas).

Una de las cosas más bonitas es que el agua tiene un contraste muy marcado entre el turquesa (debido al fondo de arena blanca) y el azul oscuro (debido a las enormes praderas de posidonia). Estas praderas alimentan a unos mamíferos marinos muy especiales, los dugones, (primos de los manatíes) que son los únicos mamíferos marinos vegetarianos y que originaron el mito de las sirenas por sus curvas … (estos marineros)

Fuimos a una playa formada totalmente por pequeñas conchitas blancas donde en algunos lugares llegaban a una profundidad de 10 metros. Cuando estas conchas se mojan, en determinadas condiciones, se combina la humedad con la sal que tienen y se sueldan fuertemente entre ellas formando bloques de una consistencia considerable. Durante muchos años los locales las han usado como material de construcción.

Otra playa que visitamos estaba formada por una colonia inmensa de estromatolitos. A simple vista parecen piedras pero en realidad son colonias de unas bacterias muy primitivas (20 millones de años). En los orígenes de La Tierra, la atmósfera no tenía oxígeno, aún así los ancestros de estas bacterias podían vivir en esas condiciones y al respirar generaban oxígeno. Ellas de fueron las responsables de emitir grandes cantidades de Oxígeno a la Atmósfera creando las condiciones para que pudieran ser viables muchas formas de vida que precedieron a la nuestra.

Disfrutamos un montón de playas solitarias donde pudimos pescar y bañarnos (aunque el agua en esta época del año estaba un poco fría). Fue gracioso porque a la vuelta cuando queríamos seguir camino hacia el Norte siempre encontrábamos alguna playa preciosa en la que parar y parecía que algo en “La Bahía de los Tiburones” no nos dejaba irnos.

2 comentarios:

Natalia dijo...

yo he leido mucho sobre los estromatolitos y es increíble la cantidad de organismos extremófilos capaces de sobrevivir en las condiciones más duras... ellos son los primeros en estar aquí.
ni me imagino lo bonita que debe ser la calita esa con las cochas...
besitos!!
nati

Marcos A. dijo...

q prexioxidad wuuuaaaaaauuuu!! q sitios mas increibles joo q buenoo!!