martes, 15 de junio de 2010

BORNEO; LA AGONÍA DE LA NATURALEZA QUE NOS QUEDA.






Borneo está considerada como la 3ª isla más grande del mundo, después de Groenlandia y Nueva Guinea (Australia se considera isla-continente y no se tiene en cuenta, sino sería la 1ª). Es una vez y media más grande que España y alberga a tres países diferentes: El pequeño y “petrodolarizado” Sultanato de Brunei, parte del territorio malayo y parte del territorio indonesio.

Borneo ha sido siempre uno de los territorios naturales más ricos y desconocidos de la tierra, solo comparable al Amazonas. De hecho a día de hoy se siguen encontrando nuevas especies de animales y plantas. Pero llegó la política y como siempre “la jodió”. A mediados del siglo XX Malasia había agotado la mayoría de los bosques de su territorio peninsular y empezó a talar los de Borneo. El negocio era múltiple; se vendía la madera se creaba trabajo y después se plantaba caucho o palmera de aceite. Mientras, la superpoblada Indonesia quiso traslocar a parte de su población y ofrecía “terrenos” (porciones de selva virgen) a sus ciudadanos para que se mudaran de isla. Éstos, incapaces de cultivar esa tierra se ponían a trabajar en compañías madereras.

La deforestación de Borneo en los 80 y los 90 fue tal que, desde allí se exportaba más madera que desde África y Sudamérica juntas. La producción era de entre 60 a 240 metros cúbicos de madera por hectárea, mientras que en el Amazonas era de 23. El resultado es que un 80 % de las tierras bajas de la parte indonesia, la más extensa, quedó deforestada así como gran parte del territorio malayo. El territorio de Brunei está prácticamente virgen porque allí encontraron petróleo y con eso les sobra (por ahora) lo que pasa es que Brunei supone menos de un 1% de toda la isla.

Viajar por Borneo es a la vez, una pena y una maravilla. Pena porque se ve la deforestación mires a donde mires y las ciudades son horrendas y desagradables. Pero por otro lado la naturaleza es inmensa y se disfruta mucho. Sólo en Borneo te encuentras plantas con hojas más grandes que coches; flores del tamaño de una paella de pueblo en fiestas; o animales increíbles como los násicos, primates de excepcional criterio ya que las hembras eligen a sus machos por el tamaño de su nariz…

2 comentarios:

Natalia dijo...

ostras hispi! traeros una hoja de esas pa Cádiz, que es estupenda como sombrilla de playa...

Marcos A. dijo...

ignacio pareces q vas en un maicromachine en vez de un coche cone sa oja a tu lado q pasada vaya palmerita!