lunes, 7 de diciembre de 2009

UDAIPUR







Dicen que es la ciudad más romántica de la India, desde luego para nosotros ha sido en la que hemos estado más a gusto. La ciudad se extiende a orillas del lago Pichola que le aporta un montón de tranquilidad a la ciudad (un activo importante en la India). Dentro del lago hay dos islas con dos palacios impresionantes que James Bond hizo famosos en Octopussy y que hoy en día son hoteles súper exclusivos. Nos hemos pegado los desayunos más impresionantes del viaje y hemos paseado, sin tráfico en tranquilidad absoluta y a nuestro aire a bordeando el lago.

JAISALMER





Fundada en 1156 por ser una plaza estratégica en las caravanas comerciales de camellos entre la India y Asia central, fue muy importante hasta que el puerto de Bombay cobró importancia y desbancó a las rutas comerciales por tierra. Es la puerta de entrada al desierto del Thar y ha sido la vía de unión con Pakistán (a menos de 100 km) mientras se ha querido mantener esa unión. Hoy en día hay vallas electrificadas y francotiradores en la frontera. Tiene un impresionante fuerte en una colina con un pueblo dentro lleno de vida. En la ciudad se disfrutan mucho las paseos y es típico hacerse una excursión al desierto en camello y que te preparen la cena en una hoguera mientras te cantan canciones rajastaníes.

JODHPUR LA CIUDAD AZUL




Jodhpur está en el centro de Rajastán, con lo cual es un paso obligado para ir a Jaisalmer o a Udaipur. Por si sola la ciudad es atractiva por tener montones de casas pintadas de azul (a más de uno nos recuerda a Chaouen) y sobre todo por la impresionante ciudadela que la preside. Nos ha servido de centro de operaciones para organizar compras, viajes, transportes y envíos. Además nos hemos tomado una tortilla española en la famosísima “Omelette Shop” que la verdad tenía mucho de india y poco de española.

lunes, 30 de noviembre de 2009

LA CARA MAS AMABLE DE LA INDIA



La India, en contra de lo que pueda parecer, es un país muy estresante por varios factores. La comunicación es muy difícil, Las cosas funcionan como funcionan. Al extranjero lo ven como una subespecie humana que “suda euros” y no conciben dejarte pasar, sin obtener la parte que les corresponde. Por eso te engañan, te ocultan información, se inmiscuyen en tus planes sin que te des cuenta y te los cambian a su conveniencia. A todo esto se le une mucha pobreza, mucha mierda por todos lados y mucho tráfico terriblemente ruidoso y peligroso. Contaminación en todas sus variedades e intromisiones constantes en tu burbuja personal (ellos desconocen el concepto) en mercados, colas, puntos de información, etc. Todo esto 24 horas al día acaba pasando factura.

Sin duda los niños son la cara más amable de la India. No les atrae nada más de ti que satisfacer su curiosidad. Son sonrientes y de alegría contagiosa. Van al cole perfectamente uniformados y relativamente limpios. Cosa que extraña horrores porque en este país es francamente difícil mantenerse limpio. Te miran con curiosidad y te sonríen, siempre el mas “sueltecillo” del grupo se lanza y te dice “Hello sir!” y entonces tu sonríes y dices “Hello!”. Una vez comprobado que eres simpático todos interactúan contigo, te piden fotos, te preguntan de dónde eres, te dan la mano y después de estrechártela, miran a su compañero y se ríen, mientras ese mismo compañero, ya confiado, espera su turno para estrecharte la suya también. A veces nos han pedido que nos hagamos fotos con ellos e incluso ¡hemos llegado a firmar autógrafos! Con el panorama general, su sonrisa es un autentico regalo y hacerles fotos un verdadero placer, posan quietecitos y disciplinados sin cambiar la mueca, hasta que ven que tú te separas la cámara de la cara. Son súper naturales y fotogénicos y frecuentemente te encuentras con un “minibellezón” como el de la foto… Para mí son un gran factor “desestresante”.

JAIPUR: LA CIUDAD ROSA








A Jaipur le llaman la ciudad rosa porque en 1876 el maharajá Ram Singh pintó la ciudad entera de rosa (color asociado a la hospitalidad) para dar la bienvenida al príncipe de Gales (el después rey Eduardo VII). La cuidad desde entonces ha decidido mantener esa tradición del color rosa que resulta predominante.

Jaipur es la capital del estado de Rajastán. Es una ciudad enorme y con mucho que ver. Negociamos el precio con el tuc-tuc de la foto y estuvimos unas 6 horas de arriba abajo visitando la ciudad por unos 5 euros. En esta ciudad nos queremos dar un trato especial dado que venimos del semi-infierno (Bharatpur) y que Hispana se va encontrando mejor.

Como colofón al día decidimos darnos un masaje de Ayurveda, antiquísima ciencia sanatoria de la India basada en terapias aromáticas a base de distintas hierbas, aceites, masajes, etc. que tratan el cuerpo globalmente en vez de focalizarse en las dolencias. Nos dieron un masaje relajante de una hora y a Hispana le aplicaron un masaje digestivo. La verdad es que salimos de allí relajadísimos pero un poco con la sensación que debe sentir el queso en aceite o el lomo en manteca y con muchas ganas de ducharnos.

AGRA







El emperador Shah Jahan construyó el Taj Mahal entre 1631 y 1653 como tumba para su segunda esposa Mumtaz que murió dando a luz a su 14º hijo. En el mausoleo, el emperador gastó gran parte de su fortuna y trabajaron 20.000 personas. Cuentan que quiso luego construir otro idéntico en mármol negro para él como si fuese la sombra del primero, pero su hijo lo impidió arrebatándole el poder y encerrándolo en prisión, el fuerte rojo, en la que pasó el resto de sus días viendo su creación desde una celda…

Agra es hoy en día una ciudad tan industrializada que la contaminación está deteriorando y oscureciendo el bonito mármol blanco. Es por ello que han prohibido la circulación de vehículos en un radio de 500m a su alrededor.

Venir a la India y no visitar el Taj Mahal sería un pecado así que… ¡allí que fuimos! Lo organizamos para entrar de los primeros con el amanecer y… fue precioso. Aquí os dejamos una foto para que lo juzguéis vosotros mismos. Nos impresionó tanto lo esplendoroso que es por fuera, como lo deslucido que es por dentro.
También visitamos el Fuerte Rojo y otros mausoleos, aunque aún así todo puede visitarse en una mañana.

ESTA SEMANA NO HA SIDO LA MIA




Todo empezó cuando una mañana compré unas pulseritas por el cuádruple de lo que valían… te pasas el día regateando y en cuanto te relajas ¡zas! te la cuelan.

Luego soy atacada por una mona que se molestó porque quise sacarle una foto… resulta que me acerqué demasiado y cuando me di cuenta me estaba gritando y enseñando los dientes. Mi primer impulso fue alejarme pero al oír que varios monos me perseguían me paré muerta de miedo y entonces fue cuando me atacó. Se vino hacia mí y me cogió del pantalón para morderme ¡menos mal que al cogerme tensó la tela y no llegó a morderme!, de la que me libré… el caso es que el gran mono jefe acudió en mi ayuda (no tengo ni idea por qué) y me libró de mi enemiga. Mira que Ignacio me había advertido de que las interactuaciones con los monos no son muy recomendables… desde luego que ya he aprendido la lección.

Más tarde estrés porque tenemos que viajar hacinados en un autobús local hasta un pueblo horrible (Bharatpur) donde me empiezo a encontrar mal y vomito. Esa noche me pongo con diarreas de la muerte… ¡ayyyyy, qué malita estoy! Tras un largo día, que me voy de vareta, tengo que cortarme la diarrea con Fortasec y en contraposición me da un ataque de gases… esto parece una pesadilla.

Pero a mal tiempo buena cara, Ignacio me ha cuidado estupendamente y ya parece que estoy casi recuperada. El otro día nos dimos un masajito ayurvédico que nos sentó muy bien y me recetaron unas pastillas a base de hierbas que me han venido estupendamente para el estómago (aunque en este tipo de viajes creo que la salud nunca se recupera al 100%).